REPARACIONES Y REFORMAS EN ALTURA

Refuerzos estructurales

Los refuerzos se realizan cuando se pretende mejorar las prestaciones del elemento estructural original. Consiste en aumentar la sección resistente al hormigón.
Se diferencia de los procesos de reparación en que no necesitan una puesta en carga tan cuidadosa, ni dimensionar los apeos para toda la carga.

Antes de realizar un refuerzo hay que analizar la situación y definir cómo funcionará estructuralmente el refuerzo. Este estudio debe incluir los apeos y cimbrados que sean necesarios, el tratamiento que se daría a las superficies de contacto, un análisis detallado de los nudos, y la entrada en carga del refuerzo, junto con el control que se debe llevar de esta puesta en carga. Siempre tener en cuenta que la introducción de nuevos pesos y nuevas distribuciones puede afectar al resto de la estructura.

 

- Refuerzos activos

Se empleará en los casos que el material de la estructura original (ej. hormigón) no sea capaz de desplazar las cargas a la estructura resistente del refuerzo, con elementos originales poco seguros.

- Refuerzos pasivos 

Son adecuados para mejorar el comportamiento estructural del elemento a reforzar, cuando haya riesgo de ruina inminente. También para casos en las que el material original, por su deformabilidad o plasticidad, sí que garantiza la entrada en carga del refuerzo cuando sea necesario.

Reforzamiento de estructuras de concreto

Reforzamiento de estructuras de concreto

 

Refuerzos mediante Fibra de carbono: su uso más habitual es como refuerzo de pilares a compresión mediante zunchado a modo de estribos de un pilar, empleando hojas de fibra de carbono preimpregnada en resina epoxidicas, tantas como el calculista haya calculado.

Su versatilidad, rapidez de aplicación y eficacia como refuerzo estructural, hacen que la fibra de carbono sea una tecnología imprescindible a la hora de proyectar y ejecutar refuerzos estructurales.